Encontrarte fue un lujo
que me fue concedido,
por una suerte impensada,
por privilegio divino.
Poder conversarlo todo
con transparencia y con calma
sin temer monotonía
ni tristes palabras vanas.
Atreverse a compartir sueños
aunque no sean compartidos,
imaginando el tiempo,
de los pasados vividos,
aventuras que fueron
o que jamás exisitieron.
Descubrirme en tu mirada
en la complicidad y en la risa,
y sin esperar nada
poder encontrarlo todo
en el secreto milagro
de un instante sagrado.
E intuir el silencio,
y respetar la distancia,
la angustia, los temores,
la desesperación y su trama.
No esconder lo que pienso,
no necesitar máscaras,
celebrar las disidencias...
reconocer,
a un amigo del alma.
Qué bonito ami!
ResponderEliminarPara mí fue un lujo encontrarte!
Te quiero.
Sabé que vos sos una de esas amigas del alma...
ResponderEliminarAquella amistad donde se privilegia la transparecia y la complicidad..donde no se necesitan mascaras!
Yo tmb te quiero mucho!!!